CUANDO LA CONTAMINACION ACUSTICA NO NOS DEJA DORMIR

Ruido, el enemigo silencioso

 

 

Cuando la contaminación acústica no nos deja dormir

Que el ruido afecta directamente a la calidad del sueño es un hecho. El ruido impide dormir bien a uno de cada cuatro españoles. Casi nueve millones de españoles soportan niveles de ruido superiores a los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y una de cada cuatro personas asegura que no puede dormir bien debido al ruido nocturno.

Son algunos de los principales datos del III Informe Ruido y Salud Gaes, y además subraya que siete de cada diez ciudadanos considera que vive en una ciudad con contaminación acústica y sitúa a Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia como las peor valoradas.

El estudio que aporta información de ámbito nacional, señala que caso nueve millones de españoles soporta niveles de ruido superiores a los 65 dB que recomienda la OMS. Según este informe. El 72´3% de los españoles consideran que viven en una ciudad ruidosa, dato que asciende hasta el 92´9% en el caso de Madrid, seguido de Barcelona, con un 87´4% y de Sevilla, con un 83´3%.

Además el 25% de los encuestados asegura que no duermen bien por el ruido ambiental nocturno, una situación que es comprensible si consideramos que para la OMS, lo razonable por la noche es no superar la barrera de los 30 dB y haciendo una estimación aproximada, en una biblioteca los niveles de ruido se sitúan entre 10 y 30 dB. Un ordenador personal emite unos 40 y un despertador con volumen alto, un televisor en condiciones normales y una aspiradora, 65. El camión de la basura excede el límite de contaminación acústica, con 75 dB, mientras que en un atasco se rozan los 90. A partir de los 100 comenzamos a desquiciarnos, y esa cantidad se sobrepasa en una fuerte discusión, el epicentro de una discoteca, una zona próxima al aeropuerto o un concierto de rock. A menos de treinta metros de un avión que despega, el ruido es de 140 dB.

 

El ruido afecta a la calidad del sueño

 

Este estudio elaborado por la GAES sobre el ruido en España nos da cifras ilustrativas para asegurar que el ruido afecta el estado de ánimo de 1 de cada 3 españoles.

Después de Japón, España es el segundo país más ruidoso del mundo. Las legislaciones europeas establecen que 65 dB durante la noche son los límites aceptables para el ruido.

El ruido genera malestar, desequilibra, desasosiega, perturba nuestro bienestar, nos incomoda, provoca pérdidas auditivas. Es un agente estresante que dificulta conciliar el sueño y produce pérdida de calidad de este, además de interrumpirlo. En una palabra, es un factor que atenta directamente contra la salud.

 

DORMIR CON RUIDO NO ES DESCANSAR.

 

El descanso es una parte importante en nuestra salud y por tanto importante en nuestra vida. El oído es una de las pocas funciones que el cerebro mantiene activas mientras se duerme, unas personas lo tienen más agudo que otras, como todo.

El ruido ambiental provoca en nuestro cerebro, pequeños microdespertares. Existen dos tipos: los awakenings, la persona llega a despertarse por breves segundos y los arousals, la persona no se despierta pero provocan el paso del sueño profundo a uno más superficial. Son estos últimos los que a la larga producen la sensación  de mal descanso. Pikolin ha promocionado varios estudios sobre la salud acústica y se ha llegado al conocimiento de esta y también de que estos microdespertares se iban incrementando progresivamente a lo largo de los días en que duraba el estudio. Los resultados muestran que hubo un progresivo aumento (mínimo) de la sensación de decaimiento diurno no perceptible subjetivamente por el paciente pero si de forma objetiva mediante los tests realizados cada mañana al sujeto mientras duró el estudio.

Es importante concienciar a las autoridades de que el ruido ambiental provoca alteraciones del sueño ya que repercute en la salud de los ciudadanos.

 

LAS FUENTES PRINCIPALES DE RUIDO

 

Las principales fuentes de ruido ambiental, denominado aquél emitido por todas las fuentes a excepción de los ruidos industriales, son el tránsito automotor, ferroviario y aéreo, la construcción y obras públicas y el vecindario.

 

La contaminación acústica afecta a nuestra salud

 

Los principales efectos del ruido sobre el sueño, que se dan incluso con niveles de ruido muy bajos, son el aumento de la actividad cerebral, de los movimientos del cuerpo y de las respuestas autónomas, de la frecuencia cardíaca, de la frecuencia respiratoria y de la presión sanguínea.

La contaminación acústica es uno de los factores ambientales que más enfermedades provoca, después de la contaminación atmosférica. Lo sufrimos a diario y casi a todas horas. Nos hemos acostumbrado a tener nuestros oídos siempre “ocupados” y no somos conscientes de los perjuicios que conlleva.

Nosotros mismos debemos cooperar para mejorar esta situación, bajando el volumen de la televisión y de la radio. Optando por coches eléctricos, sin ruido, respetando las horas de silencio nocturnas, evitar el uso de la lavadora, aspiradora, taladros, música o gritos, de esta forma respetaremos nuestros oídos y los del vecino. Vivimos en una sociedad de ruidos que impide el silencio que necesita nuestro cerebro.

 

Si quieres oír cantar a tu alma, haz el silencio a tu alrededor. (Arturo Graf)

 

Y es que el ruido tiene importantes repercusiones tanto en la arquitectura y microestructura del sueño, y, más a largo plazo, sobre la salud y calidad de vida.

El ruido se oye, sus efectos se silencian, por tanto vamos a silenciar el ruido…Sssssshhhhhh….!!!

 

 

 

 

VIDA SALUDABLE: ¿QUE HACE EL COLCHÓN POR TU SALUD?

 

A tu salud descanso

 

Tener un estilo de vida saludable lo relacionamos inmediatamente con hábitos de alimentación y ejercicio. Sin embargo olvidamos a menudo que mantener un estilo de vida saludable es el conjunto de tres hábitos, tenemos que añadirle a los anteriores el correcto descanso. El conjunto de estos tres ayudará a promover la salud y evitar posibles enfermedades.

La práctica correcta y continua de un estilo de vida saludable beneficia la salud, fomenta el bienestar y acrecienta la esperanza de vida.

Está demostrado que un buen descanso es uno de los pilares fundamentales para tener una vida saludable.

Como ya hemos dicho en infinidad de ocasiones, nos pasamos un tercio de nuestra vida en la cama, o lo que es lo mismo, entre 20 y 25 años, incluso alguno más en el caso de los dormilones, es decir, en nuestro colchón, y está demostrado que tener un buen descanso, o sea, dormir bien, afecta muy positivamente a nuestra salud, energía, vitalidad, humor y también a nuestra felicidad.

El descanso es una necesidad biológica y fisiológica porque se oxigenan las células, se liberan hormonas, se activa el sistema inmunológico y se refuerza la memoria.

 

Dormir bien es levantarse mejor

 

Sabiendo esto os invitamos a todos a haceros esta pregunta ¿Prestamos la atención que merece a ese amigo que tantas horas nos dedica y tantos beneficios nos aporta?, hablamos del colchón naturalmente.

Si cuidas tu alimentación, haces deporte o ejercicio porque te gusta llevar una vida lo más saludable posible, ¿por qué entonces no prestas atención a tu colchón?

Hay que prestar mucha atención al estado de nuestro colchón, observar si presenta deterioros a simple vista, hundimientos, manchas, poco sustento. La edad del colchón es importante Asocama recomienda el cambio cada 8 o 10 años. Si el trato ha sido el adecuado la superficie del colchón puede presentarse impoluta, sin embargo el soporte que ofrece ya no será el adecuado por la cantidad de horas que ha sido expuesto al peso de los durmientes. El mantenimiento del colchón es primordial, sobre todo para que tenga un desgaste homogéneo y que su higiene tenga niveles saludables. Pensar que el cuerpo humano desprende cantidad de células muertas mientras duerme, estas son fuente de alimento para ácaros y otros insectos y bacterias que junto con las condiciones de calidez y humedad encuentran un nido muy preciado para vivir y reproducirse.

Sin duda son muchas las maneras en que un colchón contribuye a mantener una buena salud:

Permite que luzcas mejor, una piel y cara más descansada y relajada.

Puede ayudar a mejorar la circulación, las personas que sufren de esto es conveniente que se lo hagan saber al profesional que se lo vende, existen materiales que ayudan más que otros a este fin. En este punto es conveniente valorar también el poner una cama articulada eléctrica que dependiendo de cada necesidad pueda poner más altas las piernas, la parte superior del cuerpo o ambas a la vez.

Para las personas que sufren algún tipo de alergia también existen materiales y tratamientos que le van a beneficiar. Aquí tenemos que dar mayor importancia a la higiene y limpieza del colchón.

Hay personas que necesitan colchones más frescos porque son muy calurosas y al dormir sufren de esta peculiaridad. Existen colchones más frescos y con un poder mayor de aireación.

El uso del colchón adecuado a la morfología del durmiente ayuda a combatir el insomnio, este mal que tanto prolifera en la actualidad y que en muchos casos está relacionado con el colchón.

 

Existe un vínculo muy directo entre el colchón y el insomnio

 

El papel del colchón en la salud de la espalda es muy significativo. Estudios realizados por rehabilitadores, traumatólogos y neurocirujanos han llegado a la conclusión de que las características del colchón influyen en el desarrollo de la lumbalgia. El hecho de dormir sobre un colchón inadecuado podrá considerarse un factor de riesgo para las dolencias de espalda, cuando un colchón pierde la capacidad de soporte y el buen grado de acogida afecta directamente a los músculos y articulaciones. Hay que desechar colchones viejos o de mala calidad, contribuyen a crear problemas de espalda, de columna vertebral, contracturas, tensiones…

La importancia de dormir en un buen colchón, el adecuado a cada persona, va más allá del confort, es una necesidad para llevar una vida saludable, está demostrado que mejora el sistema inmunológico y alarga la vida, es necesario para empezar el día con más energía, y dormir además, es uno de los placeres de la vida, y además es gratis.

Dormir en un buen colchón es invertir en salud, con lo cual, dejemos de comprar productos de origen desconocido, que no han pasado las normas de higiene y calidad más elementales y desechemos tanta información falsa y publicidad engañosa que nos venden, colchones milagro, probado en laboratorios….colchones ortopédicos….. Debemos fijarnos en las características específicas de cada colchón.

Nuestras firmas son un referente a nivel nacional e internacional en descanso, poseen sellos y certificaciones que les añaden garantías suplementarias de calidad a los productos y aportan seguridad al comprador.

La alta calidad ya no es inalcanzable, en ColchonVip tenemos descuentos pemanentes en diferentes modelos. Disponemos de Packs conformados que hacen una realidad nuestro dicho de que “cuanto más compres más ahorras” y ponemos a disposición de todos los clientes unos sistemas de financiación cómodos y seguros, en los cuales damos prioridad siempre al descanso de los clientes y por ello la financiación es gratuita, sin coste añadido al producto.

No existe excusa para adquirir el colchón que cada uno desee. Sin duda no va a realizar una mejor inversión.

Dormir y envejecer, todo está relacionado

A medida que envejecemos las horas de sueño se van acortando

 

Dormir y envejecer guarda una conexión clara. Las personas mayores ven reducido el tiempo de sueño de forma considerable.

Debe prestarse más atención El sueño es fundamental en cualquier etapa de la vida. Es la fábrica de nuestro día, donde nos formamos, restauramos, reparamos para así poder enfrentar en condiciones idóneas la vigilia. Podemos decir que dormimos para poder estar despiertos. Todos dormimos, mejor o peor, más horas o menos, pero sin dormir no podríamos vivir.

No todo el mundo necesita las mismas horas de sueño, y dependiendo de las edades se duerme más o menos. De pequeños es más común dormir más y a medida que se van cumpliendo años existe un descenso en el tiempo total de tiempo  y en su calidad.

En la vejez los patrones de sueño sufren modificaciones. Los ancianos pierden la capacidad de conseguir un sueño continuado, consolidado, el sueño se ve fragmentado, se despiertan con mayor frecuencia, pasan menos tiempo en la fase de sueño profundo, en especial, el sueño profundo no REM se reduce considerablemente. Se van a la cama más temprano, tardan más en dormirse y se levantan antes. Esto lo van compensando en cierta medida con frecuentes y cortas siestas a lo largo del día.

Se puede decir que los adultos pierden su capacidad de generar un sueño profundo y reparador. Además posiblemente las personas mayores pagan por el sueño perdido tanto mental como físicamente.

 

Las siestas cortas son frecuentes en la tercera edad

QUE HACE QUE DURMAMOS MENOS CON LOS AÑOS?

 

Estudios al respecto, hechos por científicos, desvelan, que existen causas, dependiendo del sexo, que vienen acompañando a la edad, como pueden ser en las mujeres los cambios hormonales que suceden a lo largo de su vida. El periodo de la menopausia marca un antes y un después en el descanso nocturno de las mujeres. En el caso de los hombres, los problemas de próstata hacen que se levante mayor número de veces a lo largo de la noche, esto trae como consecuencia más interrupciones en el sueño.

A estos elementos particulares se suman otros más comunes. Los problemas de salud, muchos más frecuentes a estas edades y la toma de medicamentos que atraen efectos secundarios que influyen en el sueño, como pueden ser la toma de diuréticos(aumenta el número de veces que se levanta a orinar) o los antidepresivos (algunos producen síndrome de piernas inquietas). También es de destacar que el dolor crónico acompaña con frecuencia a estas personas y esto imposibilita un buen descanso.

La disminución del sueño a esta edad se vincula también al declive de la melatonina, hormona que produce naturalmente nuestro cuerpo con la disminución de la luz y el aumento de la oscuridad al llegar la noche.

Existe además la hipótesis que sugiere que el deterioro del sueño con el paso del tiempo está vinculado al deterioro ocular que se produce con los años. El cristalino se amarillea a medida que envejecemos. Esta coloración impide que la luz azul llegue a la retina-la parte del ojo donde se forman las imágenes- lo cual altera la regulación del ritmo circadiano de nuestro cuerpo, que está vinculado al ciclo de sueño-vigilia.

Existe la controversia en torno a dormir y envejecer de si las personas mayores simplemente necesitan dormir menos o en cambio no logran dormir las horas que todavía siguen necesitando.

Tenemos un estudio llevado a cabo por científicos investigadores de la Universidad de California en Berkeley y publicado en la revista “Neuron”, que indagaron sobre este asunto, la relación entre dormir y envejecer.

De acuerdo con este trabajo de varios investigadores, la falta de sueño, no solo de sueño profundo en estas edades, se debe a una pérdida de conexiones neuronales en el cerebro cuyo trabajo era recoger las señales de somnolencia; por lo tanto, lo que realmente sucedería es que el cerebro no procesa correctamente la necesidad de dormir. Las neuronas con el paso del tiempo, pierden esa eficacia para detectar esa necesidad. Y aunque no existe un consenso absoluto sobre esto, se cree que el cerebro humano es incapaz de otorgar el descanso necesario debido al envejecimiento. (Walker). Es como una antena de radio débil; la señal está ahí, pero la radio no puede captarla correctamente.

Antes se solía pensar que existía relación entre dormir y envejecer, la falta de sueño era una consecuencia del envejecimiento; sin embargo este estudio plantea que la falta de sueño podría ser la causa del envejecimiento.

Asimismo, los investigadores dejan clara una cosa: la falta de sueño no se produce en la tercera edad, como se suele creer, sino que a menudo empieza a finales de los 20 o 30 años de edad, y continua de forma progresiva a medida que avanzan los años.

De hecho según Walker, a los 50 años solo se obtiene un 50% del sueño profundo que se recibía a los 20 años; a los 70 años, la mayoría de los individuos tienen poco o ningún tipo de sueño profundo de alta calidad, lo cual da lugar a despertares nocturnos y a un descanso escaso.

No existe una solución por el momento a este problema: las investigaciones sobre los receptores del sueño son pocas y los medicamentos para dormir son comunes entre las personas mayores, pero sedan el cerebro en lugar de restaurar los patrones de sueño juvenil. El declive del sueño es uno de los cambios fisiológicos más dramáticos que se producen a medida que envejecemos. La relación entre dormir y envejecer es patente. Tenemos que reconocer la contribución casual de la interrupción del sueño en el deterioro físico y mental que subyace en el envejecimiento y la demencia.

Debe prestarse más atención al diagnóstico y al tratamiento de trastornos del sueño si vamos a extender la salud y no la vida.

 

 

 

Como sobrevivir a una noche sin dormir

 

La falta de sueño no sólo afecta a nuestra vida laboral, también a nuestra salud

 

Pasaste una noche sin dormir y debes sobrevivir el resto del día sin quedarte dormido.

Pasar noches sin dormir tiene efectos perjudiciales para la salud. Bien sea por ocio, por insomnio o por alargar más las horas laborales, muchas veces hacemos del horario nocturno, el que debiera ser para dormir, un horario flexible al que echamos mano según las necesidades o gustos. Desde luego no es recomendable y debemos evitarlo y hacer que sean pocas las excepciones a la norma.

Tras una noche sin dormir, lo mejor es descansar, si esto no fuera posible y tuviéramos que cumplir con nuestro horario de trabajo  hemos recopilado unas sugerencias científicas para poder mantenerse despierto y activo tras una noche en vela.

 

Consejos Para sobrevivir a una noche sin dormir:

Levantarse cuando suene el despertado es primordial, querer recuperar las horas de sueño por la mañana no es la mejor opción. Aunque nos resulte muy difícil, debemos ponernos en pie siguiendo la rutina de todos los días. Dormir en horas que normalmente solemos estar activos perjudica el reloj interno. De esta forma al llegar la hora de acostarnos tendremos sueño y podremos recuperar el horario normal que se había visto interrumpido.

Una ducha matinal, con agua tibia, que tienda más bien a fría, estimulará nuestra circulación sanguínea y despertará los músculos,  hará que espabilemos para empezar el día tras esa noche sin dormir.

 

Una ducha tibia ayudará a combatir el sueño y cansancio

El desayuno nos ayudará a mejorar el estado de ánimo. La cafeína es un buen aliado para luchar contra el cansancio, un buen café o también un té rico en teína nos ayudará a pasar mejor la mañana. No conviene abusar tampoco, nos puede causar nerviosismo y no nos ayudará a concentrarnos.  Es conveniente evitar el azúcar, esta nos subiría el índice glucémico con rapidez, el nivel de energía se disparará para después caer empicado y podría producir más sueño. Ingerir proteínas sin embargo nos mantendrá en alerta, una buena opción sería comer huevos, carne, nueces y yogur griego. Nos darán sensación de saciedad y mantendrán la energía suficiente durante todo el día.

Hidratarse es muy importante, es recomendable beber agua o bebidas hidratantes a lo largo de todo el día. La deshidratación, aunque sea leve hará que los síntomas de la falta de sueño se manifiesten y se sienta cansancio, sueño y dificultad para concentrarse en las tareas. No beber alcohol ya que esto ayudaría a una más pronta deshidratación.

Renuévate con la luz del sol, subir persianas y correr cortinas, la luz activa el organismo. A primera hora nos dará energía para comenzar la jornada y si se puede trabajar cerca de una ventana o hacer descanso con cierta frecuencia al aire libre ayudará a combatir el sueño tras la noche sin dormir y aumentará el estado de alerta..

En el trabajo es buena idea clasificar, si pudiera ser, las tareas. Las de mayor dificultad por la mañana y las más sencillas por la tarde ya que los ritmos circadianos naturales del cuerpo están más lentos y el cansancio será más acusado.

Hacer algo de deporte por la mañana, preferentemente temprano, el ejercicio nos estimulará.

 

El deporte a primeras horas de la mañana será un aliado

Se recomienda interactuar con la gente, charlar un poco con algún compañero, 10 minutos de conversación ayudan a experimentar un aumento en las funciones cognitivas, como la atención y el pensamiento flexible. Levantarnos del puesto del trabajo, caminar un poco al aire libre, evitar la pasividad para que la somnolencia no se vaya apoderando de nosotros.

El cuerpo tiene un bajón natural a las 6 u 8 horas después de despertarse. Es muy tentador en este momento un rato de siesta, esto después de una noche sin dormir puede empeorar el estado y despertarnos peor que antes de dormirnos. En el supuesto que el cansancio sea ya agotador se puede dormitar en un lugar no muy cómodo 20 minutos o media hora como mucho, esto refrescará la mente y dará energía para terminar la jornada. Aunque también pudiera ocurrir que lejos de favorecer el rendimiento intelectual, al mejorar la alerta, la capacidad psicomotriz y disminuir la sensación subjetiva de somnolencia nos despertemos con sensación de necesitar dormir más, de encontrarnos destrozados y vencidos.

 

Las últimas horas de la jornada pueden llegar a ser agotadoras

Llegado este punto si se puede salir antes del trabajo sería lo mejor, el trabajo que podamos hacer en esas condiciones seguramente no sea el que debiera.

Estos consejos están enfocados a una noche trasnochada, no es recomendable que la falta de sueño sea la regla y no la excepción. No dormir cansa más que una maratón.

Cuando trabajamos sin haber dormido las horas necesarias nos encontramos irritable y no rendimos igual. Esto quiere decir que los tiempos de reacción aumentarán y es posible que nos olvidemos de muchas cosas. Y más importante todavía no descansar lo suficiente tiene muchas consecuencias graves para nuestra salud. Comenzar el día tras una noche sin dormir, también.

La buena noticia al acabar esta ardua jornada es que las posibilidades de pasar una buena noche de sueño reparador futura se han multiplicado.

 

Como nos afecta el cambio horario en la salud 

Claves para sobrevivir al cambio horario
Claves para sobrevivir al cambio horario
Como afecta el cambio horario en nuestras vidas

 

El debate sobre los trastornos que el cambio horario pueden producir en nuestro organismo y salud se repite cada año cuando adelantamos o atrasamos los relojes. Lo cierto es que la sociedad se pone en movimiento en función del sol. Cuando no había relojes se hacía de forma natural, ya había horarios de verano e invierno.

Si esta norma da origen a polémicas, en España resulta aún más, puesto que ni siquiera tenemos el huso horario que nos correspondería, que es el del meridiano de Greenwich, el mismo que Inglaterra o Portugal. Lo curioso es que volver al horario que nos correspondería sería muy sencillo. Bastaría con no hacer nada. Cuando los demás países adelantan el reloj en marzo para ponerlo en horario de verano, si no lo hacemos, nos equipararíamos de nuevo al horario de Greenwich. Dado que el cambio de verano resulta más perjudicial que el de invierno, adoptar nuestro uso sería un alivio para nosotros.

 

A pesar de que ya es una práctica habitual el cambio horario dos veces al año, no deja de tener implicaciones en la salud y bienestar.

 

En el cuerpo humano hay neuronas que funcionan como relojes y que mandan señales de forma periódica para establecer unos ciclos circadianos, es decir, de alrededor de un día, el más importante está en el cerebro pero existen cientos de pequeños relojes localizados en los órganos y células de nuestro cuerpo, todos controlan las funciones a nivel local, por ejemplo, hacen oscilar nuestra temperatura corporal o activan nuestro intestino. Pero aparte de varios relojes internos, el organismo cuenta con mecanismos para “poner en hora” estos relojes y ajustarlos al ambiente. Estos son, por ejemplo, la luz solar y los estímulos externos, como los horarios de las comidas, la actividad física  o los horarios de sueño.

 

¿Qué pasa entonces si a este reloj le imponemos un adelanto o retraso de una hora? ¿Afecta esto a nuestro ritmo biológico?

 

Efectivamente, el cambio de hora afecta a nuestro ritmo de sueño y como consecuencia a nuestra salud, no afecta a todas las personas por igual, sobre todo sufren estas consecuencias los ancianos y niños. En estos grupos de personas, al cambio horario su reloj biológico puede tardar en ajustarse varios días, incluso una o dos semanas.

Pueden aparecer trastornos en el sueño, cambios en los hábitos alimenticios y en el estado de ánimo que traen consigo la sensación de fatiga, cansancio, irritabilidad o falta de concentración, ansiedad.

 

trastornos de los cambios horarios
Los niños y los ancianos son más vulnerables a los cambios horarios

 

¿Qué se puede hacer para que no afecte el cambio horario?

 

El cambio de hora podemos manejarlo con unas claves para que no interfiera, o lo haga mínimamente, en nuestra  salud y bienestar:

 

  • No cambiar bruscamente la hora de acostarnos y levantarnos. Ayuda el ir haciéndolo de forma escalonada.
  • No dormir siesta para combatir el cansancio, sobre todo si no es hábito, ya el reloj interno se alterará más.

Aprovechar la luz solar para que los rayos solares aporten sus beneficios a la salud. A mayor cantidad de luz solar, mayores niveles de serotonina y mejor estado de ánimo. Cuando se hace el cambio horario de invierno anochece antes y puede que el estado de ánimo se vea afectado negativamente. La exposición a la luz natural nos ayuda a mantener también el ciclo de sueño y vigilia, ya que el nervio óptico, durante las horas de sol, envía un mensaje a la glándula que produce melatonina, una hormona asociada con la aparición del sueño. Esta glándula segrega menos cantidad de melatonina durante las horas de luz y cuando comienza a anochecer se inicia un aumento de producción por lo que se pueden descompensar los ciclos de sueño-vigilia.

 

Alteración en el reloj biológico
El cambio horario puede causar trastornos en el ciclo sueño-vigilia
  • Hacer ejercicio, aunque parezca contradictorio, hacer ejercicio nos dará energía para acabar mejor la jornada y ayudará a estabilizarnos.
  • Cenar ligero ayudará a conciliar el sueño, evitemos la cafeína y el alcohol.
  • Los alimentos ricos en triptófano (huevos, leche, chocolate, carne, pescado (atún y salmón especialmente) frutas como el plátano, legumbres y verduras como la calabaza) nos ayudaran a minimizar el insomnio.

 

Estos consejos ayudaran a una transición tranquila hacia el nuevo horario que la salud lo agradecerá. De todas formas no deja de ser un trastorno leve que no genera grandes problemas y que en pocos días normalmente se produce una adaptación.

 

Sin embargo, como las quejas por el cambio horario por parte de los ciudadanos por los efectos negativos para la salud y el sueño sobre el cambio horario cada vez se hacen notar más y dado también que los últimos estudios realizados apuntan a un ahorro mínimo de energía, la Comisión Europea ha propuesto no seguir regulando el cambio de hora y que, después del cambio a horario de verano (el último domingo de marzo de 2019) cada estado miembro elija si sigue cambiando la hora y de no hacerlo con qué hora se queda. Así que es posible que esta sea la última vez que el cambio horario de invierno.